INTRODUCCION
La violencia doméstica es un problema muy serio. Es una causa común de lesiones. Las víctimas pueden sufrir lesiones físicas, como hematomas o fracturas óseas. Pueden sufrir emocionalmente de depresión, ansiedad o aislamiento social.
Es difícil conocer con exactitud la incidencia de la violencia doméstica, ya que frecuentemente las personas no la denuncian. No existe una víctima típica. Ocurre entre personas de todas las edades. Afecta todos los niveles de ingresos y de educación.
DESARROLLO
GUERRA
En Ciencia Política y Relaciones Internacionales, la guerra es un instrumento político, al servicio de un Estado u otra organización con fines eminentemente políticos.
Las reglas
de la guerra, y la existencia misma de reglas, han variado mucho a lo largo de
la historia. El concepto de quiénes son los combatientes también varía con el
grado de organización de las sociedades enfrentadas. Las dos posibilidades más
frecuentes son civiles sacados de la población general, generalmente varones
jóvenes, en caso de conflicto, o soldados profesionales formando ejércitos
permanentes. También puede haber voluntarios y mercenarios. Las combinaciones
de varios o de todos estos tipos de militares son asimismo frecuentes.
Las formas
de hacer una guerra dependen de los propósitos de los combatientes. Por
ejemplo, en las guerras romanas, cuyo objetivo era expandir el imperio, el objetivo militar principal eran los combatientes de la nación a
conquistar, para incorporar el pueblo una vez conquistado al imperio.
En la
actualidad, a veces se hace distinción entre conflictos armados y guerras. De
acuerdo con este punto de vista, un conflicto sólo sería una guerra si los
beligerantes han hecho una declaración formal de la misma. En una concepción de
la doctrina militar de EE.UU. no se hace distinción alguna, refiriéndose a los conflictos
armados como guerras de cuarta generación.
Aristóteles
afirmó que la guerra sólo sería un medio en vista de la paz, como lo es el
trabajo en vista del ocio y la acción en vista del pensamiento.
La guerra,
dice el Marqués de
Olivart, es el litigio entre las
naciones que defienden sus derechos, en el cual es el juez la fuerza y sirve de
sentencia la victoria. Hugo
Grocio la definió como status per vincertatium qua tales stunt.
Por su parte, Albarico Gentilis afirmó que Bellum esté
armorum publicaran esta contentio. Funk - Bretano y Alberto Sorel escribieron: "La guerra es un acto político por el cual
varios Estados, no pudiendo conciliar lo que creen son sus deberes, sus
derechos o sus intereses, recurren a la fuerza armada para que esta decida cuál
de entre ellos, siendo más fuerte, podrá en razón de la fuerza, imponer su
voluntad a los demás.
Joseph
de Maestre (1821) dijo, en
sus Soirée: "La guerra es divina en la gloria misteriosa que le rodea
y en el atractivo no menos explicable que nos lleva hacia ella. La guerra es
divina por la manera como se produce independientemente de la voluntad de los
que luchan. La guerra es divina en sus resultados que escapan absolutamente a
la razón
El
instituto de investigación de la paz internacional de Suecia, define la guerra como todo aquel conflicto armado que cumple dos
requisitos enfrentar al menos una fuerza militar, ya sea contra otro u
otros ejércitos o contra una fuerza insurgente y haber muerto mil o más personas.
Causas de la guerra
Buscar una o
varias causas a las guerras ha sido una constante para muchos historiadores y
políticos con el fin de evitar posibles conflictos en el futuro o encontrar
culpables. Así autores como Brian Hayes apuntan a que ciertas causas se tienen como ciertas
Causas
tradicionalmente admitidas
Algunas de
las causas de las guerras es que dos naciones no se encuentre de acuerdo en
diversos temas y es por eso que se derivan algunas formas de guerra. Desde el
punto de vista socio-filosófico, se han avanzado muchas teorías sobre el origen
y las causas de las guerras. La primera, más contundente, resumida, filosófica,
racional (en cuanto a dar la causa explicando) es la que - luego de explicar
que una ciudad es feliz con lo necesario - sigue escribiendo Platón en La
República:
Si queremos
tener bastantes pastos y tierras de labor, ¿tendremos necesidad de usurpar algo
a nuestros vecinos y nuestros vecinos harán otro tanto con nosotros, si
traspasando los límites de lo necesario, se entregan como nosotros al deseo
insaciable de enriquecerse?" "¿haremos pues la guerra en pos de
esto?" "Hemos descubierto nosotros el origen de este azote, que cuando
descarga, acarrea funestos males a los estados y a los particulares."
Sócrates
Además,
parece posible tratar de clasificar, muy en general, las teorías en dos grandes
divisiones: la que ve la guerra como producto racional de ciertas condiciones,
primariamente condiciones políticas (famosamente, Carl von Clausewitz argumentó que la guerra es la continuación de la política por
otros medios ) y otra "irracionalista", que ve la guerra como
producto de una tendencia, últimamente irracional, de los seres humanos.
Las teorías
irracionalistas pueden aproximarse desde dos puntos de vista:
1. Aquellas
que ven el origen de la guerra en causas no atribuible a fundamento racional,
por ejemplo, sentimientos religiosos aunque más precisamente es
fundamentalismo (porque en el caso de la religión judeocristiana no hay
divorcio entre razón y fe, en cambio los filósofos árabes y otras religiones
hablan de una doble verdad) o emociones.
2. La visión
alternativa dentro de esta posición ve la guerra como originándose, a menudo,
en equivocaciones o percepciones erróneas. Así, por ejemplo, Lindley y
Schildkrautargumentan, a partir de un análisis estadístico, que la cantidad de
guerras que se podría aducir tuvieron un origen racional ha disminuido
dramáticamente en tiempos recientes (Lindley y Schildkraut ofrecen como
ejemplos de tales equivocaciones la Guerra de las Malvinas aunque se dice que la causa fue en verdad subir la popularidad de
Margaret Thatcher de Inglaterra declarando ella la guerra ya que Argentina no
había matado a nadie y ellos hundieron al Belgrano que estaba yendo al
continente matando a la mitad de todos los Argentinos que murieron, y la Guerra
de Iraq) que otros aluden al deseo de
petróleo, riquezas y dominio a la causa.
La decepción
estadística
Este deseo
de conocer las causas para poder predecir cuándo estallará el próximo conflicto
ha sido abordado en varias ocasiones. Uno de los investigadores del fenómeno
bélico fue Lewis Frey Richardson. Este autor investigó todos los conflictos desde el siglo XIX hasta
la década de los 1950; considerando conflicto aquel enfrentamiento donde han muerto personas
por causa intencionada de otra persona; de este modo juntaba los conflictos
bélicos con las muertes por asesinato y homicidio, la mezcla fue intencionada por sus experiencias en la Segunda Guerra
Mundial por las cuales pudo comprobar el efecto de muchas de las órdenes que
vio dar y la suerte corrida por muchos soldados, enviados a la muerte a causa
de esas órdenes.
Richardson
tuvo la idea de catalogar las guerras según el número de muertos de una forma
similar a cómo se catalogan los terremotos: según su intensidad. Así, una guerra de magnitud 6 sería en la que
morirían de 1.000.000 a 1.999.999 personas; pero por todas las dificultades que
halló para saber el número de muertos en una contienda (llegó a decir que
resultaba más fácil saber el número de estrellas de una galaxia o de neutrinos en el universo) Richardson aplicó un índice de error de 0,5 (más menos); con este
índice de error una guerra de magnitud 3 sería aquella en la que perecieron
entre 316.228 y 3.162.278.
La frecuencia
con la que estallan las confrontaciones sigue la distribución de Poisson, lo que parece indicar que las guerras son un suceso
aleatorio. Así pues el autor concluyó
que la principal causa de la
guerra es la casualidad.
Profundizando
en su trabajo realizó un estudio de países vecinos que entraban en guerra.
Midiendo las fronteras llegó a la conclusión de que un país linda con otras 6
naciones por término medio; por lo que la probabilidad de que una nación
entrara en guerra con un vecino era casi del 10%, si fuera un proceso
aleatorio; sin embargo la estadística indicaba que la probabilidad era del
87,33% (de 94 guerras estudiadas sólo 12 no tenían frontera común). Por lo
tanto, según el matemático, otra
causa de la guerra es la vecindad.
Richardson
también relacionó las guerras con otros factores comúnmente indicados por los
historiadores, como crisis económica o religión, llegando a otras tantas
decepcionantes conclusiones:
-La carrera
de armamento no tiene porqué desembocar en un conflicto armado: de 315
conflictos sólo en 13 había una carrera de armamento preparatoria.
-Un idioma
común no evita las guerras.
-Una crisis
económica no tiene por qué desembocar en guerras civiles, ni tampoco entre
estados.
-Sólo
pueblos de distintas religiones tienen más probabilidad de entablar guerras
entre ellos. Así mismo parece que los pueblos cristianos muestran más belicosidad que los de otros credos, al haber
intervenido en una proporción mucho mayor de conflictos que el resto.
Tratadistas
El general
chino Sun
Tzu, en su célebre obra El arte de
la guerra, afirmó que la guerra había
que ganarla antes de declararla o de que existiera en sí misma. En este
aspecto, el célebre general expondría en una sucinta frase su concepción
sobre el carácter de la guerra: "La guerra, es el Tao del engaño"; así, pretendería establecer que el estratega
virtuoso debía basar todas sus decisiones militares, buscando primeramente
distraer la atención del enemigo en los elementos más sobresalientes de su
posición, y de no tenerlos, inventarlos. El pensamiento de Sun
Tzu, dejaría una profunda
impronta en el pensamiento militar moderno, no sólo en reconocidos pensadores,
sino también en eximios estrategas como Napoleón Bonaparte, quien en su renombrada victoria en la Batalla de Austerlitz, aplicara aquellos preceptos del engaño.
Carl von Clausewitz, en su clásica obra De la guerra, pensaba que la guerra moderna es "La continuación de la política
por otros medios" y que el fin de la misma era "desarmar al
enemigo", no exterminarlo; de aquí nació el concepto de desarme mutuo, que imposibilita
toda guerra y da paso a la política. La guerra sería pues un "acto político" y esta manifestación
ponía en juego lo que él consideraba el único elemento racional de la guerra.
Los
conflictos bélicos en la siguiente lista representan guerras por control de un
estado, en las cuales un mínimo de 1.000 personas habrían perdido sus vidas en
2011 o 2012. Las estadísticas son del Programa
de Datos sobre Conflictos de Upsala en
Suecia.
Guerras récor
La guerra
más larga habría sido la Guerra de los Cien Años que duró 116 años. Otro conflicto bélico también de larga duración
fue las Cruzadas, una serie de batallas que duro cerca de 200 años. No obstante, la
llamada Guerra de Arauco, una serie interrumpida de batallas, duró unos 300 años, con largos
periodos de tregua. Si se considera como una guerra continua, la guerra de
la Reconquista en la península Ibérica es, con mucho, la más larga de la historia
con casi 800 años, si no consideramos los frecuentes tratados de paz, alianzas
y batallas esporádicas muy localizadas. Eran las típicas guerras de tipo
feudal, que ocasionaron la proliferación de castillos defensivos, los cuales le
dieron el nombre al reino de Castilla, aunque también proliferaron en el resto
de la península.
La guerra
más sangrienta por el número de muertos fue, con mucho, la Segunda Guerra Mundial con sus más de 60 millones de muertos por una u otra causa. Sin
embargo, la Guerra de la Triple Alianza lo sería en relación a la aniquilación de una población
nacional organizada (la población paraguaya), descendiendo los habitantes de Paraguay de 1.400.000 a 220.000; quedando sólo unos 30.000 varones en edad
reproductiva.
Nuevamente
la Segunda Guerra Mundial ostenta el récord de ser la más costosa
económicamente.
La guerra
civil más sangrienta,
entendida como la que produjo mayor número de muertos, se produjo en la China de la dinastía
Qing y es conocida como Rebelión Taiping (Gran Paz traducido
del chino). Se libró entre la citada dinastía Qing y tropas del gobierno Manchú, también chino, desde1851 a 1864 donde los cálculos más ajustados indican que las muertes pudieron
oscilar entre los 20 y los 30 millones de personas, incluidos 100.000
asesinatos por las fuerzas gubernamentales en el saqueo de Nankín, entre el 19 y el 21 de julio de 1864.
La violencia es el tipo de interacción humana que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, provocan o amenazan con hacer daño o sometimiento grave (físico, sexual o psicológico) a un individuo o una colectividad; o los afectan de tal manera que limitan sus potencialidades presentes o las futurasSe trata de un concepto complejo que admite diversas matizaciones dependiendo del punto de vista desde el que se considere; en este sentido, su aplicación a la realidad depende en ocasiones de apreciaciones subjetivas.
Etimología
La violencia fue asociada desde tiempos muy remotos a la idea de la fuerza física. Los romanos llamaban vis, vires a esa fuerza, al vigor que permite que la voluntad de uno se imponga sobre la de otro. Vis tempesteáis se llama en latín el ‘vigor de una tempestad’. En el Código de Justiniano se habla de una ‘fuerza mayor, que no se puede resistir’ (vis magna cui resistí non potest). Vis dio lugar al adjetivo violento, que aplicado a cosas, se puede traducir como ‘violento’, ‘impetuoso’, ‘furioso’, ‘incontenible’, y cuando se refiere a personas, como ‘fuerte’, ‘violento’, ‘irascible’. De violentos se derivaron violare --con el sentido de ‘agredir con violencia’, ‘maltratar’, ‘arruinar’, ‘dañar’-- y violenta, que significó ‘impetuosidad’, ‘ardor’ (del sol), ‘rigor’ (del invierno), así como ‘ferocidad’, ‘rudeza’ y ‘saña’. Cabe agregar que vis, el vocablo latino que dio lugar a esta familia de palabras, proviene de la raíz prehistórica indoeuropea fuerza vital’.
Concepto
El elemento esencial en la violencia es el daño, tanto físico como psicológico. Este puede manifestarse de múltiples maneras (por ejemplo, los estímulos nocivos de los que depende) y asociado igualmente, a variadas formas de destrucción: lesiones físicas, humillaciones, amenazas, rechazo, etc.
Es destacable también el daño (en forma de desconfianza o miedo) sobre el que se construyen las relaciones interpersonales, pues está en el origen de los problemas en las relaciones grupales, bajo formas como la polarización, el resentimiento, el odio, etc., que, a su vez, perjudica las redes sociales y de comunidad. Otro aspecto de la violencia que hay que tener en cuenta es que no necesariamente se trata de algo consumado y confirmado; la violencia puede manifestarse también como una amenaza sostenida y duradera, causante de daños psicológicos quienes la padecen y con repercusiones negativas en la sociedad.
En otro orden de cosas, cuando la violencia es la expresión contingente de algún conflicto social puede darse de manera espontánea, sin una planificación previa minuciosa.
La violencia puede además ser justa o injusta; legítima o ilegítima; encubierta o abierta; estructural o individual.
Es un comportamiento deliberado, que provoca, o puede provocar, daños físicos o psicológicos a otros seres, y se asocia, aunque no necesariamente, con la agresión física, ya que también puede ser psicológica, emocional o política, a través de amenazas, ofensas o acciones. Algunas formas de violencia son sancionadas por la ley o por la sociedad, otras son crímenes. Distintas sociedades aplican diversos estándares en cuanto a las formas de violencia que son o no son aceptadas.
Por norma general, se considera violenta a la persona irrazonable, que se niega a dialogar y se obstina en actuar pese a quien pese, y caiga quien caiga. Suele ser de carácter dominantemente egoísta, sin ningún ejercicio de la empatía. Todo lo que viola lo razonable es susceptible de ser catalogado como violento si se impone por la fuerza.
Existen varios tipos de violencia, incluyendo el abuso físico, el abuso psíquico y el abuso sexual. Sus causas pueden variar, las cuales dependen de diferentes condiciones, como las situaciones graves e insoportables en la vida del individuo, la falta de responsabilidad por parte de los padres, la presión del grupo al que pertenece el individuo (lo cual es muy común en las escuelas) y el resultado de no poder distinguir entre la realidad y la fantasía.
La violencia familiar o doméstica es un tipo de abuso. Implica lastimar a alguien, por lo general un cónyuge o una pareja, pero también puede ser un padre, un hijo u otro familiar.
La violencia doméstica es un problema muy serio. Es una causa común de lesiones. Las víctimas pueden sufrir lesiones físicas, como hematomas o fracturas óseas. Pueden sufrir emocionalmente de depresión, ansiedad o aislamiento social.
Es difícil conocer con exactitud la incidencia de la violencia doméstica, ya que frecuentemente las personas no la denuncian. No existe una víctima típica. Ocurre entre personas de todas las edades. Afecta todos los niveles de ingresos y de educación.
Paz
Paz (del latínpax), definida en sentido positivo, es un estado a nivel social o personal, en el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad las partes de una unidad; definida en sentido negativo, es la ausencia de inquietud, violencia o guerra.
En el plano individual, «paz» es un estado interior (identificable con los conceptos griegos de ataraxia y sofrosine) exento de sentimientos negativos (ira, odio). Ese estado interior positivo es deseado tanto para uno mismo como para los demás, hasta el punto de convertirse en un propósito o meta de vida. También está en el origen etimológico de los saludos: shalom en hebreo y salam en árabe significan «paz» o «la paz esté contigo o con vosotros», y también se emplean como despedida, significando entonces ve en paz o id en paz; en cambio, salve, el saludo latino, es un deseo de salud, concepto también muy relacionado. El saludo de paz o beso de la paz es una parte de la misa en que los asistentes «se dan la paz».
En el Derecho internacional, el estado de paz es aquel en el que los conflictos internacionales se resuelven de forma no violenta; y particularmente se denomina «paz» al convenio o tratado (tratado de paz) que pone fin a la guerra. Existe una rama del estudio de las Relaciones Internacionales denominada «irenología» o «estudios de la paz y los conflictos».
CONCLUSION
La guerra no deja nada bueno lo único son jóvenes soldados matándose unos a otros mueren gente inocente como niños, destruyen nuestro ecosistema como plantas, animales.
Por general, se considera violenta a la persona que no razona, que se niega a dialogar y se niega a doblegar su carácter hay varios tipos de violencia como el abuso físico y el psicológico.
La paz nos refleja el bienestar material y espiritual y tranquilidad, amor y felicidad en todos los aspectos.
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